Código: 01062005

Equipo de ondas de choque fisioterapia y estética- Thork Shock Wave

Thork Shock Wave es un equipo microcontrolado por la terapia por ondas de choque extracorpórea. La energía mecánica cavitacional y térmica producida es transferida al paciente a través de un aplicador de ondas de choque radiales.
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Rehabiltiación traumo-ortopédica y fisioterapia:

  • Epicondilitis de codo
  • Fascite plantar
  • Tendinitis calcarea del hombro
  • Bursitis
  • Inflamación crónica de tendones

 

Estética:

  • Celulitis
  • Reducción de grasa localizada
  • Modelaje no invasivo del contorno corporal
  • Flacidez de piel
  • Estrías
  • Regeneración de tejidos
  • Rejuvenecimiento facial
  • Post operatorio tardío de liposucción

Este equipo presenta energía máxima de 200mJ, el modo de emisión de las ondas de choque puede ser único o secuencial, con ajuste de frecuencia hasta 22Hz y el número de disparos puede ser previamente ajustado hasta 9999 o modo libre (Free).

Al equipo acompañan 3 proyectiles, uno en el aplicador y 2 de repuesto. Cada proyectil tiene durabilidad de 3 millones de disparos.

Thork Shock Wave puede ser utilizado con punteros de diferentes tamaños y materiales para diversas aplicaciones terapéuticas. Este equipo presenta un aplicador ergonómico, diseño diferenciado, pantalla toque suave y tutorial informativo. Es un equipo eficaz, seguro, preciso y fácil de operar.

Este equipo debe ser usado solamente bajo prescripción y supervisión de un profesional diplomado.

Punteros Thork Shock Wave

Punteros metálicos (acero inoxidable)
  • Puntero metálico de 6mm: utilizado para tratamientos en el área de rehabilitación física que visan alcanzar tejidos y estructuras más profundas en áreas localizadas y puntuales. Puede ser utilizado en el tratamiento de puntos de reacción, acupuntura y tendinopatías;
  • Puntero metálico de 15mm: utilizado para tratamientos en las áreas de rehabilitación física y de estética que visan alcanzar tejidos y estructuras más profundas. En la rehabilitación, puede ser utilizado en el tratamiento de puntos de reacción, tendinopatías, bursitis, lesiones articulares y terapias miofasciales. Y en la estética, es utilizado para el tratamiento de trastornos estéticos corporales, como celulitis, adiposidad localizada y modelado corporal;
  • Puntero metálico de 25mm: utilizado para tratamientos en las áreas de rehabilitación física y de estética que visan alcanzar tejidos y estructuras más profundas. En la rehabilitación, puede ser utilizado en terapias miofasciales. Y en la estética, es utilizado para el tratamiento de trastornos estéticos corporales, como celulitis, adiposidad localizada y modelado corporal;
  • Puntero metálico de 34mm: utilizado para tratamientos en el área de estética que visan alcanzar tejidos y estructuras más profundas. En la estética, es utilizado para el tratamiento de trastornos estéticos corporales en grandes superficies, como celulitis, adiposidad localizada y modelado corporal.
Puntero de plástico (poliacetal)
  • Puntero de plástico de 6mm: utilizado para tratamientos en el área de estética que visan alcanzar tejidos más superficiales en regiones más localizadas y puntuales. Puede ser utilizado para el tratamiento de estrías y de cicatrices, además del uso para acupuntura;
  • Puntero de plástico de 15mm: utilizado para tratamientos en el área de estética que visan alcanzar tejidos más superficiales. Puede ser utilizado en el tratamiento de flaccidez de piel corporal, además del uso en el protocolo combinado con el puntero metálico para celulitis, adiposidad localizada y modelado corporal;
  • Puntero de plástico de 25mm: utilizado para tratamientos en el área de estética que visan alcanzar tejidos más superficiales. Puede ser utilizado en el tratamiento de flaccidez de piel corporal y rejuvenecimiento facial, además del uso en el protocolo combinado con el puntero metálico para celulitis, adiposidad localizada y modelado corporal. En el caso de tratamientos faciales, se debe utilizar la protección de silicón para el puntero;
  • Puntero de plástico de 34mm: utilizado para tratamientos en el área de estética que visan alcanzar tejidos más superficiales. Puede ser utilizado en el tratamiento de trastornos estéticos corporales en grandes superficies, como flaccidez de piel corporal, además del uso en el protocolo combinado con el puntero metálico para celulitis, adiposidad localizada y modelado corporal.

 

Características técnicas
  • Alimentación: 100/240V | 50/60Hz
  • Energía: 60 a 200mJ
  • Frecuencia: 1 a 22Hz
  • Disparos: libre o de 1 a 9999
  • Modo de pulso: único o secuencial
  • Modo da rampa: On y Off
  • Protocolos particulares: 1 a 20
  • Protocolos pre programados tanto para estética como para rehabilitación física
  • Límites de energía por frecuencia:
    • De 60mJ a 90mJ: de 1 a 22Hz
    • De 60mJ a 120mJ: de 1 a 19Hz
    • De 60mJ a 180mJ: de 1 a 18Hz
    • De 60mJ a 200mJ: de 1 a 16Hz
Preguntas frecuentes
Historial y concepto de las ondas de choque:

La TOCE (terapia por ondas de choque extracorpórea) empezó a ser utilizada a comienzos de los años 80, en la Litotricia extracorpórea, técnica médica que visa el tratamiento de cálculos biliares, renales y vesiculares. Tras la observación del aumento de la densidad ósea en la pelvis de pacientes tratados con TOCE para cálculos renales y, también, estudios demostrando la eficacia de la terapia en la osteogénesis y en el tratamiento de enfermedades musculoesqueléticas, la TOCE pasó a ser utilizada también en la ortopedia, con la primera aprobación en el año 2000 para el tratamiento de la fascitis plantar crónica por la FDA (Federal Drug Administration), en los Estados Unidos de América. Hoy, la TOCE está consolidada en la ortopedia, con resultados satisfactorios en diversas patologías musculoesqueléticas, siendo indicada como una terapia segura, con tiempo corto de recuperación y mínimas complicaciones.

Así como en la ortopedia, el descubrimiento de los efectos de las ondas de choque en la estética surgió coincidentemente cuando mujeres portadoras de trastornos musculares, tras la colocación de prótesis de cadera, relataron mejora de la movilidad y del dolor, en el aspecto de la piel y un efecto adicional de que las ropas les quedaban más confortables y anchas. Este fenómeno sugiere que hubo una disminución en la circunferencia del área tratada.

En la estética, los primeros estudios surgieron a partir de 2005. Hasta el presente momento, hay en la literatura cerca de once artículos científicos relevantes, los cuales demuestran la eficacia de las ondas de choque en la mejora de la apariencia y en el aspecto de la piel, además de disminución de la circunferencia del área tratada y disminución del espesor de la capa adiposa cuando utilizada en el tratamiento de la lipodistrofia ginoide (celulitis).

Diferentemente de los equipos de ondas de choque del mercado internacional, que generalmente son neumáticos y poseen varios aplicadores, este posee un generador electromagnético. O sea, en el interior del aplicador, existen bobinas que, cuando excitadas por la corriente eléctrica, generan un campo magnético, lo que hace con que el proyectil situado dentro del aplicador se mueva rápidamente, generando impacto en el puntero y propagando energía mecánica en el local de tratamiento.

Esta onda de energía produce dos efectos, siendo el primero el impacto mecánico en los tejidos y el segundo la cavitación, que es la formación de microburbujas gaseosas en los líquidos biológicos. El Thork Shock Wave presenta un aplicador radial que consiste en la propagación de energía de forma difusa.

Estas ondas de energía son convertidas en disparos y para cada objetivo terapéutico, hay un número de disparos a ser programado en el equipo. En la traumato-ortopedia, el número ya está preestablecido para cerca de 2 mil disparos puntuales, pero en las alteraciones inestéticas, no hay un número específico, siendo que la mayoría de los artículos científicos citan de mil a 5 mil disparos, dependiendo del área de tratamiento con el aplicador en movimiento lento.

Mecanismos de acción y efectos fisiológicos:

La terapia de ondas de choque fomenta los siguientes efectos fisiológicos:

Mecanotransducción de la señal: es el proceso por el cual las células mecanorreceptoras y parénquimas convierten estímulos mecánicos (ondas de choque) en una respuesta química, activando los fibroblastos y aumentando la densidad de las fibras de colágeno y elastina, debido a la producción del neocolágeno y neoelastina;
Remodelado del colágeno: el estrés mecánico impulsa la mecanotransducción, estimulando el remodelado de las fibras colágenas y de los fibroblastos. El estiramiento de las fibras colágenas de la piel incita al cambio, por medio del movimiento del aplicador, y mejora la maleabilidad del colágeno;
Estimulación de la microcirculación: el aumento de la circulación reduce la concentración de sustancias vasoneuroactivas, como la bradicinina, prostaglandina, serotonina e histamina, lo que disminuye también la excitación de los nociceptores y del dolor. Y también aumenta el transporte activo de oxígeno y de nutrientes al tejido;
Liberación de óxido nítrico: el óxido nítrico es un importante vasodilatador formado en las neuronas del cuerno posterior de la médula espinal, que fomenta un efecto inhibitorio en las vías nerviosas aferentes del dolor, causando la modulación del dolor y de la vasodilatación para el aumento de la circulación sanguínea;
Eliminación de las toxinas y aumento del flujo linfático: activación del sistema linfático, que acelera el transporte de metabolitos de la matriz extracelular y hace con que el drenaje linfático reduzca el edema y fomente una rápida regeneración de los tejidos;
Liberación de factores de crecimiento VEGF (Factor de crecimiento vascular endotelial), de eNOS (Síntesis de óxido nítrico endotelial) y de BMPs (proteínas óseas morfogénicas): estos factores ayudan en la cicatrización de las tendinopatías en inserciones tendineas y estimulan la liberación de factores angiogénicos y la neovascularización, lo que mejora el flujo sanguíneo local, acelerando la cicatrización de tendones y huesos;
Aumento de la permeabilidad de la membrana celular: este efecto es consecuencia del fenómeno de cavitación;
Reducción del tejido adiposo: por medio de medidas de ultrasonido diagnóstico y observado clínicamente por fotografías estandarizadas, el espesor de la capa hipodérmica con ondas de choque es reducida.

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